Cuando los Niños se Encuentran con los Valores.

Para que los niños adopten los valores como hábitos de vida es indispensable enseñarles desde temprana edad. Hace unos meses iniciamos el curso de principios y valores en las escuelas de Tucurú e Ixtahuacan con el fin de fortalecer los valores que son transmitidos desde el hogar.

Cada semana que nos presentamos en las escuelas encontramos a los niños felices por recibirnos. Cada enseñanza que damos va acompañada de una actividad para que los niños expresen lo que aprendieron del tema. En este tiempo les hemos instruido sobre Identidad, Cuidado Personal, Beneficios de comer vegetales, Importancia de la higiene, Compartir ideas es divertido, Orden, Soy necesario donde vivo, Soy parte de mi cada, Cuidado de la naturaleza, Planificar mi futuro, y Dar de lo que he recibo.

En una de las clases enseñamos sobre quien soy y como debemos tratar a los demás de forma correcta. En la dinámica, preguntamos a los niños que tenia en común un niño y una niña, los pequeños respondieron que ambos iban a la escuela y que los dos tenían los mismos derechos. Nos encanta interactuar y conocer los conceptos que ellos tienen sobre ellos mismos.

En otra oportunidad enseñamos sobre géneros animales y dentro de la clase les pedimos que dibujaran un animal. Algunos niños dibujaron una hembra y otros pintaron animales machos. Ese día aprendieron que los animales también tienen características únicas y que los distinguen.

Recientemente realizamos una actividad sobre compañerismo, donde les pedimos a los niños usar su imaginación para ilustrar a un niño o una niña. Los alumnos fueron muy creativos y como parte de la clase pasaron al frente y presentaron a sus personajes. Después realizamos preguntas, Ofelia fue la primera en participar. Ella dibujo a una niña y la llamó Carolina y nos compartió que llevaba puesto un vestido y que iba caminando hacia el pueblo. También le preguntamos a Ofelia si a Carolina le gustaba trabajar sola y respondió que no, que a ella le gustaba trabajar en equipo.

Son este tipo de diálogos lo que nos emocionan. Vemos a niños comunicativos, seguros y con mayor autoestima, sabemos que si los niños transforman su pensamiento sus acciones también serán transformadas y como resultado, sus familias, su comunidad y Guatemala.

¡Ser parte de esta experiencia ha sido invaluable para los niños, nuestros colaboradores y todos los que formamos parte de la fundación!